El vibe coding está haciendo que crear software parezca mucho más sencillo: describes lo que necesitas, la inteligencia artificial genera el código, pruebas el resultado y después le pides cambios usando lenguaje normal.
Esto abre posibilidades interesantes para empresas que antes ni siquiera considerarían desarrollar una aplicación.
Pero también genera una pregunta importante:
¿Realmente puedes crear el software de tu negocio solamente hablando con una IA?
La respuesta corta es: sí puedes crear mucho más que antes, pero no significa que cualquier sistema deba construirse de esa manera.
¿Qué es el vibe coding?
El término vibe coding comenzó a popularizarse en 2025 para describir una forma de desarrollar software donde la persona explica lo que quiere y una IA escribe gran parte del código.
En lugar de programar cada pantalla, botón o función manualmente, puedes pedir cosas como:
“Crea una aplicación para registrar clientes, guardar cotizaciones y mostrar las ventas del mes.”
Después pruebas lo que generó y continúas:
“Agrega un filtro por vendedor.”
“Ahora permite exportar el reporte a Excel.”
“Haz que funcione mejor desde celular.”
Herramientas modernas ya pueden crear funciones, modificar varios archivos, ejecutar pruebas y trabajar sobre proyectos completos, por lo que esto va bastante más allá de pedirle a ChatGPT un fragmento de código.
¿Qué puedes construir hoy con vibe coding?
Para proyectos pequeños, las posibilidades son bastante amplias.
Por ejemplo:
- Una calculadora interna.
- Un pequeño panel para consultar información.
- Un formulario conectado a una base de datos.
- Un prototipo de una nueva idea.
- Una aplicación interna sencilla.
- Una herramienta para organizar información.
- Una página o micrositio.
- Una primera versión de un sistema para validar un proceso.
Aquí el vibe coding puede tener muchísimo sentido.
Antes, validar una idea podía requerir contratar desarrollo incluso antes de saber si realmente iba a utilizarse. Ahora puedes construir una primera versión mucho más rápido y descubrir si el problema vale la pena resolver.
Y ese quizá sea uno de sus usos más interesantes para una empresa: probar antes de invertir más.
El problema aparece cuando el prototipo se convierte en sistema
Imagina que creaste una pequeña aplicación para registrar solicitudes de clientes.
Empiezan usándola dos personas.
Después cinco.
Luego necesitas usuarios, permisos, archivos, reportes, notificaciones y conexión con otro sistema.
Finalmente contiene información de clientes y se vuelve parte de la operación diaria.
En algún punto dejó de ser una prueba.
Ahora tienes software del que depende tu negocio.
Y aquí cambia completamente la conversación.
Una aplicación empresarial no solamente tiene que “funcionar”. También debe considerar seguridad, respaldos, permisos, mantenimiento, rendimiento, errores, crecimiento y qué sucederá cuando necesites modificarla seis meses después.
Precisamente por eso las herramientas profesionales de programación con IA incorporan controles de permisos, aislamiento, revisiones y prácticas de seguridad. Tanto OpenAI como Anthropic documentan este tipo de controles para reducir los riesgos de permitir que un agente modifique archivos o ejecute acciones automáticamente.
Vibe coding no es lo mismo que desarrollo profesional con IA
Esta diferencia es importante.
Un desarrollador también puede utilizar inteligencia artificial para crear código.
De hecho, cada vez es más común.
La diferencia está en quién entiende y valida lo que se está construyendo.
Si la IA genera una función y alguien revisa su arquitectura, seguridad, datos, pruebas y consecuencias antes de publicarla, estamos hablando más de desarrollo asistido por IA que de simplemente confiar en que el resultado funciona.
El problema no es que la IA escriba el código.
El problema aparece cuando nadie sabe realmente qué escribió.
Martin Fowler, una referencia reconocida en ingeniería de software, hace precisamente esta distinción y advierte que el vibe coding puro puede funcionar mejor para software temporal o de alcance limitado que para sistemas donde mantenimiento, seguridad y confiabilidad son importantes.
Entonces, ¿cuándo sí usar vibe coding?
Puede ser una excelente opción cuando quieres:
- Probar una idea.
- Crear un prototipo.
- Automatizar algo pequeño.
- Resolver una necesidad personal.
- Crear una herramienta interna de bajo riesgo.
- Validar cómo debería funcionar un proceso.
- Construir una primera versión antes de invertir más.
También puede ayudarte a explicar mejor una idea.
No es lo mismo decir:
“Necesito un sistema para cotizaciones.”
que llegar con una pequeña aplicación funcionando y decir:
“Esto es lo que quiero, pero ahora necesitamos hacerlo correctamente para toda la empresa.”
Eso puede ahorrar muchísimo tiempo durante el análisis de un proyecto.
¿Y cuándo deberías tener más cuidado?
Si la aplicación manejará dinero, información sensible, clientes, inventario real, procesos críticos, múltiples usuarios o integraciones con otros sistemas, ya no conviene evaluar solamente si “funciona”.
Necesitas saber también si está bien construida.
Antes de decidir, puedes hacer este diagnóstico:
¿Es buena idea crear este proyecto con vibe coding?
Marca las situaciones que aplican a lo que quieres construir.
No significa que tengas que abandonar la IA.
Al contrario.
La oportunidad más interesante probablemente está en combinar ambas cosas: la velocidad de la inteligencia artificial con criterio de ingeniería y conocimiento del negocio.
La IA cambia cómo desarrollamos, no elimina la ingeniería
El vibe coding está reduciendo muchísimo la barrera para convertir una idea en software.
Y eso es algo positivo.
Una empresa puede experimentar, probar procesos y construir herramientas que hace pocos años probablemente nunca habría intentado desarrollar.
Pero conforme una aplicación se vuelve importante para la operación, también aumenta la importancia de saber qué hay detrás.
Por eso la pregunta correcta quizá no sea:
“¿La IA puede crear mi sistema?”
Sino:
“¿Qué tan importante será este sistema para mi negocio si funciona?”
Si es solamente una prueba, experimenta.
Si termina administrando una parte importante de tu empresa, entonces ya vale la pena tratarlo como software profesional.
En LoboGeek utilizamos IA como parte del proceso de desarrollo, pero la decisión de cómo construir una solución sigue partiendo del problema, los usuarios y el nivel de riesgo del proyecto.
A veces necesitas desarrollo a la medida.
A veces una automatización.
Y algunas veces, un pequeño prototipo creado con IA es más que suficiente.